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25 Mar/08

No me gustan las redes sociales

Por redes sociales entiendo aplicaciones web basadas en la interacción de usuarios: Twitter, Facebook, Menéame, LinkedIn y similares. Eso sí, mi enhorabuena a sus autores porque aunque a mí no me gustan, a mucha gente sí que les atrae. Estas aplicaciones son el gran invento de los negocios por Internet, y de la cansina web2.0, alguien se crea una aplicación web, le da contenidos y vidilla al principio y si hay suerte casi te olvidas de ella, porque se trata de que los usuarios te llenen de contenido tu aplicación social, algo que antes tenías que hacer y que ahora te hacen gratis, o incluso cobrándoles.

Ahora todo el mundo sigue a todo el mundo, tienes contactos que ni sabes quienes son y tu meta es convertirte en el más famoso del anonimato. La gente no me da ni los buenos días por la calle y a la primera de cambio tengo a 10 personas que no sé quienes son y que me han añadido a sus favoritos, y para colmo en mi caso el contenido que aporto a esas aplicaciones es nulo.

Leo noticias sobre aplicaciones sociales compradas por grandes, que tiene miles y miles de visitas y que sin embargo nadie conoce. Sé de gente que te manda su email con sus perfiles en 100 aplicaciones web y que es imposible que sea un usuario activo en todas. Lanzan una web de personas amantes de vino y se apunta todo aquel que su conocimiento del vino llega hasta el Don Simón. Me llegan emails de aplicaciones web porque conocidos me piden que les diga mi cumpleaños para que se lo recuerden, pero cuando llega mi cumpleaños ni dios me felicita. Busco contenido interesante en Menéame y no encuentro más que tonterías. Busco contenido interesante en Digg y me pierdo entre las 200 entradas nuevas diarias. Vamos, que hay muchas aplicaciones sociales y pocas que merezcan la pena.

Entre las aplicaciones que menos me gustan están Twitter y Facebook. Twitter es el sanctum sanctorum del ombliguismo. La gente escribe comentarios que solo pueden ser interesantes para ellos mismos o para aquellos que son unos pelotas fieles seguidores. ¿A mí que me importa que estés en la T4, que hayas cenado con tal persona, que estés escribiendo tal cosa o que en la tele pongan la peli que te gusta?. No me suele interesar ni de mis amigos, imagínate lo que me llega a interesar del resto. He intentado seguir a algunos, pero me aburren sobre manera. De todas formas leo el tuiter de algunos amigos, porque parece que es la única forma de enterarse de su vida, pero aún así, me desespera. En un mensaje lees “@fulanito, gracias tío, me has salvado la vida”, y tú, pensando que la vida de tu amigo estaba en peligro accedes rápido al enlace “in replay to fulanito” y si tienes suerte y tu amigo a respondido al mensaje correcto y no al primero que ha pillado, te enteras que la vida de tu amigo estaba en peligro porque no encontraba el último video de Chikilicuatre en Youtube. Twitter te permite seguir conversaciones que son imposibles de seguir. Pero tampoco te pierdes gran cosa, total, las conversaciones suelen tener poco interés. Además, la idea de los 140 caracteres es lo peor, en inglés genial, porque con 3 palabras te hacen una frase, pero en español, si quieres decir algo interesante tienes que escribir mal (algo que no soporto).

Facebook es la aplicación por excelencia de los que no saben lo que es una aplicación por excelencia. La confianza sobre privacidad que ofrece esta aplicación es inexistente. Juegan con el “sí a todo” o el “siguiente, siguiente, siguiente”, ¿qué es esto? pues que marcan todas las casillas por defecto cuando registras una aplicación en Facebook sabiendo que la gran mayoría de los usuarios no leerá lo que le dicen y aceptarán las condiciones directamente. Cuando quieres registrar una aplicación en tu perfil, te preguntan si quieres aceptar lo siguiente:

  • Saber quién soy y acceso a mi información (El acceso a tu información es necesario para agregar aplicaciones. Si no estas dispuesto/a a conceder acceso a tu información, no agregues esta aplicación.)
  • Poner una caja en mi perfil
  • Colocar un enlace en el lado izquierdo de mi navegador
  • Publicar historias en mis Noticias y en las Mini-Noticias
  • Agregar un enlace debajo de la foto del perfil de cualquier perfil
  • Envíarme notificaciones a través del correo electrónico

Vamos, que de buenas a primeras le das acceso a tus datos personales, quienes son tus amigos, y si no has tenido cuidado de proteger tus datos, podrán saber lo que necesiten de tí.

A parte de todo esto, ¿para que sirve Facebook?, yo no lo tengo muy claro. Eso sí, la gente que lo usa está encantada. No te responderán cuando les mandes un email, pero revisan su correo cada 10 minutos para ver si les ha llegado un aviso de Facebook que le diga que un amigo le ha mandado un mensaje y así conectarse y poder responderle mediante Facebook… ¡genial! adiós al uso sensato del e-mail.

Al menos me conformo al saber que mis amiguitos siguen a otros amiguitos que ni conozco, y me entretengo cuando un amiguito me manda una “sorpresa” y para verla tengo que registrarme en una aplicación y regalarle todos mis datos.

Ojala se me ocurra alguna aplicación del mismo estilo para hacerme millonario como ellos.

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