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01 Apr/08

La problemática de la Iglesia Católica

España, aun siendo laico, es un país de tradición católica. Mientras que antes era una imposición ser católico, ahora se ha convertido en una rareza. Digo una rareza, porque una cosa es considerarse católico y otra serlo. Aquí hay muchos que se definen como tal, pero ni son practicantes, ni creen en la jerarquía de la Iglesia, ni el Papa, ni vírgenes, santos y parecidos. Vamos, que creen en Dios a su modo, pero no son católicos. Porque una cosa es ser cristiano y la otra es ser católico. Es como cuando uno dice: “yo no soy racista pero los negros…”, pues esto parecido. Se definen como tal, pero obran de forma muy distinta. Y los pocos que realmente lo son, casi se ocultan para evitar discusiones, bromas o que les tachen de sectarios.

¿Pero es algo malo ser católico?. A mi parecer no, ni mucho menos. Porque ser católico implica muchas más cosas que las tonterías que dicen las personas que les critican. El problema viene cuando asociado a ser católico hay una serie de cuestiones que no hacen más que ensombrecer algo que en principio es positivo.

¿Qué problemas tiene el catolicismo?. Yo creo que bastantes, pero aún así, no lo suficientemente importantes como para criticar esa religión:

  • Su pasado: está claro que durante la historia se han cometido verdaderas atrocidades en nombre de Dios y del Catolicismo. Algunas cercanas en el tiempo. Otras mucho más lejanas en la historia pero que siguen recordándose. Las barbaridades cometidas nada tienen que ver con el Catolicismo, porque aún siendo cometidas en su nombre, son ajenas a él. El Catolicismo no lo definen las personas que lo profesan y que comenten esos actos indeseables, ya que va en contra de su doctrina. Una persona puede matar a otras cien y decir que lo ha hecho en nombre de Dios y el Papa. Una persona injusta empezará a decir burradas sobre Dios, el Papa y el último santo de la lista, pero sin embargo una persona sensata responsabilizará tan solo a quien ha cometido esos actos.
  • La Iglesia no es su jerarquía: los sacerdotes, obispos, cardenales o el Papa no son la Iglesia, tan solo forman parte de ella. Pero son sus actos los que más llaman la atención, ya que son ellos quienes en mayor parte la representan. Pero se trata de una representación institucional, no real. La Iglesia Católica la definen sus miembros, personas en su mayoría anónimas que no son incluidos cuando se trata de evaluar el total de la comunidad. Al igual que no se puede culpar a un país cuando un presidente de gobierno actúa indebidamente, tampoco se puede culpar a los católicos de lo que hagan en su jerarquía. Cierto, hay actos muy criticables dentro de la jerarquía, y sobre todo en la cúspide, pero no se puede culpar a un todo por los actos de una parte.
  • No se modernizan: el mundo avanza y sus normas echan el freno. Parece que los cambios les asusta, cuando lo más seguro es esas novedades puedan traer más mejoras que incovenientes. Algo significativo es la elección del nuevo Papa, que es defensor de las costumbres más tradicionales y contrario a un nuevo aire que es lo que necesitan. El volver a lo antiguo no conlleva más pureza, pero si trae consigo más críticas y más detractores.
  • El Vaticano: es algo de lo más criticado del catolicismo, las riquezas que contienen suelen ser causa de muchas dudas entre los que creen que la Iglesia Católica, ante todo, debe ayudar a los pobres. Las ceremonias que se celebran allí están rodeadas de mucha ostentación, el Papa y los cardenales se visten con poca modestia y el ambiente que se respira es casi de elitismo. Muchos se quejan de que no predican con el ejemplo.
  • Política: la religión y la política deberían estar lo más alejadas la una de la otra. Históricamente la Iglesia Católica ha influenciado o formado parte de los gobiernos de los países, y no siempre a favor del fiel. La fe, Dios o la salvación eterna nada tienen que ver con el color del partido que gobierna.
  • Evangelizar, no imponer: la misión de cualquier cristiano es la de hacer llegar la palabra de Dios a aquellos que no la conocen (evangelizar), pero una cosa es dar a conocer y otra cosa es imponer. La gente reacciona de forma contraria cuando se les intenta imponer unas ideas. Es como el tema de la asignatura de religión en los colegios, si quieres que los españoles sean católicos, no les impongas la religión en el colegio, házsela llegar a través de tu comunidad. La fe es algo que se debe enseñar en casa y en la Iglesia, no en el colegio.

El mayor problema es que la gente desconoce lo que es la Iglesia y el ser católico, hay mucho odio hacia ellos y en muchos casos injustificado.

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