Yo también quiero un bolso de Tous
No he entendido nunca, y sigo sin entender, la fijación que hay con las marcas. Normalmente se resumen en: me gasto un dineral en algo que es igual al resto, pero que muestra la marca en grandote y to’dios pierde el norte para tenerlo. Un bolso lleno de osos parece ser distintivo de elitismo, y si no tenemos dinero para pagar los 170€ que cuesta el bolso original, pues tranquilamente nos vamos a un mercadillo y compramos uno parecido, pero que en vez de osos de Tous tiene osos de gominola, y ya está, damos el pego.
El aparentar llega a extremos tan absurdos que la gente hace cosas como ir por el metro con la bolsa que te dan en Salvador Bachiller para guardar el bolso cuando lo dejas en el armario, llevando dentro el tupper con las lentejas y el yogur de la comida, para que todo el mundo sepa que tienes un bolso de Salvador Bachiller (el cual nadie ha visto).
Conocí el caso de uno que se gastó 200€ en un una imitación perfecta de un Rolex para que la gente pensara que tenía un Rolex. Me contaba este individuo que la imitación era tan perfecta que tenías que girar un cuarto de circunferencia la ruedecita del reloj para poder ajustar la hora, y yo me imaginaba al orgulloso propietario de la imitación enseñándole a todo el mundo el giro de ½π radianes para demostrar que es original lo que todo el mundo piensa que es falso porque no tiene ni un duro, a parte, si ya es un horror cambiar la hora con la ruedecita de un reloj, imaginate si antes tienes que dar un cuarto de vuelta. Es como si me compro un Tata y les pido que me pongan la chapa de un Mercedes, todo el mundo pensará que tengo un cochazo, yo iré fardando mientras lo conduzco, pero indistintamente de lo que piensen los otros, o de lo que me crea yo, seré un necio por presumir de lo que no tengo.
Mi mensaje para aquellos y aquellas que llevan camisetas de algodón con un ZARA en grande, unas gafas de sol con el logo de Armani en la patilla, o cualquier otro signo de clasismo: si te gusta el diseño, cómpratelo, si te lo compras por aparentar, piensa que no soy el único que piensa así, y si hay gente que te envídia, habrá otra que dirá que eres tonto del culo.

