Capacidades diferentes
El otro día estuve escuchando la COPE (en contra de mi voluntad, lo prometo) y me llevé una grata sorpresa al escuchar una charla sobre las personas discapacitadas. A la entrevista fue una persona de la Fundación Belén y dijo cosas que me gustaron bastante. Lo que más me gustó fue conocer el término “capacidades diferentes” en vez de “discapacidad”. No creo que se trate de un término políticamente correcto, como ocurre con azafata/auxiliar de vuelo, ciego/invidente, secretaria/auxiliar administrativo. Como bien explicó la representante de la fundación, no se puede llamar a una persona discapacitada cuando no puede ver, porque no podrá ver, pero puede leer con los dedos y tiene más percepción auditiva. Por eso, más que un término más suave, se trata realmente de una definición más exacta.
Como también comentaban, una bebé no se le considera discapacitado, ni a un anciano. Me pareció excelente la afirmación que decía que definimos a las personas por sus carencias y no por sus habilidades. Si no ves, eres ciego; si te falta una pierna, eres cojo; da igual si la persona puede hacer otras mil cosas.
También mencionaron que en la fundación tenían publicados unos libros de lectura para niños en los que contaban cómo niños con “discapacidades diferentes” llegaban a ser héroes en alguna situación. La colección se llama Héroes Sin Límites (la web es un poco caos y he tenido que tirar de Google para encontrar la página de los cuentos), está dibujados por una periodísta tetrapléjica, Ninoska Moral Merino, que usa el ratón con la boca, soplido a soplido. Me ha impresionado los dibujos que muestran, sobre todo si pensamos en cómo los ha tenido que dibujar la artista.
Resumiendo, cuando veamos a un tetrapléjico, un ciego o un cojo, no pensemos en sus discapacidades, fijémonos en sus capacidades.

