No mates al teleoperador… aunque tengas ganas
Ayer me quedé sin Internet, y después de mirar cual podría ser la causa, descubrí que al modem no le llegaba señal, por lo que no me quedó otra que llamar a la compañía para que me lo solucionaran. Cuando lo cogió el teleoperador y le expliqué que no tenía Internet, me preguntó: “¿Qué sistema operativo usa?”, a lo cual, e intentando evitar que me preguntara todo lo habido y por haber, le intenté explicar que sabía perfectamente qué ocurría, a lo cual me interrumpió y volvió a la misma pregunta “¿Qué sistema operativo usa?”.
Estaba perplejo, ¿no le había dicho que sabía que ocurría?. Era muy tarde y no tenía ganas de alargar la llamada más de la cuenta, por lo que con toda mi buena educación le expliqué que sabía exactamente qué ocurría, a lo cual volvió a interrumpirme con el monótono: “¿Qué sistema operativo usa?”. Flipante, ¿este tío es tonto o le abducen en el trabajo?. Me molesto (y mira que no quería), y le digo que da lo mismo que sistema operativo use, que se conecta perfectamente al router, por lo que saber si uso Windows o un Commodore 64, a lo cual me dice que “el soporte lo lleva él y él hace las preguntas”. Juas, increíble, ole sus mismísimos, ¡venga, sigámosle el juego!.
-Teleoperador: “¿Que sistema operativo usa?”
-Cliente mosqueado (yo): “Ubuntu”
-T: ¡Ah!, es Ubuntu, ¿tiene algún ordenador que use Windows?
-Y: Si
-T: ¿Que versión: XP, Vista, 7?
Y: XP
T: ¿Cómo lo tiene conectado?
Y: ¿Qué más da? lo que falla es la conexión al modem, la lucecita de ONLINE está apagada
T: No da igual, es importante saber cómo se conecta, si usted dice que sabe lo que ocurre, también sabrá que es importante saber como se conecta
Y: Lo que tu digas, elige cómo quieres que se conecte, a mi me da igual
T: Cable
Y: Perfecto
T: Y dice que la luz ONLINE está apagada
Y: Sí
T: Pues eso es que no le llega la señal
Y: Eso mismo te he dicho hace 5 minutos de discusión
La conversación a partir de este momento fue la que yo necesitaba, que él mirara si había conexión o reiniciarla desde allá, y como no funcionó pues tuvo que dar parte.
Ahora bien, tenía ganas de romperle las piernas al teleoperador, pero como conozco la forma de trabajar de estas empresas, llegué a la conclusión de que el teleoperador no tenía la culpa. Al pobre hombre le obligan a hacer todas las preguntas, una por una, incluso puede que la aplicación que usa no le permita pasar de pantalla si no mete todos los datos. La culpa es de los coordinadores y los diseñadores de la metodología a seguir. El coordinador, si le hace escucha y ve que no me pregunta todo como tiene que ser (aún estando justificado) le puede llamar la atención. Y el listo que ideo la metodología a seguir piensa que todo el mundo es tonto (como él) y que hay que guiarle paso a paso, sin darse cuenta que hay mucha gente que sabe más de lo que pueda saber él, por lo que no da opción a saltarse unos pasos para poder atender al cliente con mayor eficacia.
Esta bien que si la persona no sabe nada de nada, le preguntes hasta si el ordenador tiene la pegatina del Intel Inside puesta, pero si te digo que sé lo que le pasa a mi conexión, hazme caso, y si soy un gilipollas y me he equivocado, pues paciencia conmigo. Es como si voy al doctor y le digo que me duele el pie y empieza a preguntarme si los zapatos son nuevos o si los calcetines son de mi talla, cuando yo se perfectamente que le he pegado una patada a la pata de la mesa.
En fin, que por mucho que nos irriten los teleoperadores, pensad que a veces no es su culpa. Otras veces sí, pero bueno, estúpidos hay en todas partes.

