Cuando la incultura te da miedo
No voy a ir de listo o resabido, pero algo que me da miedo y me preocupa es la incultura. No pretendo que la gente lea los clásicos o se quede 10 minutos delante de un cuadro que tiene dos líneas de colores y descubra el sentido del Universo. No, para mí, ser una persona culta es tener necesidad de conocimiento y no conformarse con lo básico.
El otro día iba en el metro y un grupo de chavales empezó a meterse con una profesora y a decir que era una vieja, pero que ella decía que no lo era porque cuando murio Franco ella aún no había nacido. La respuesta general fue que al menos tendría unos 40 años, porque Franco murió hace más de 50. No pretendo que se conozcan la fecha del fallecimiento de Paquito, pero si al menos tener una idea aproximada. Pero lo más trágico no fue eso, sino que cuando uno de ellos que si conocía la fecha les corrigió, la actitud del resto fue de absoluta pasividad: les daba exactamente igual una fecha u otra, lo único que les importaba, según sus palabras, eran los tíos buenos de la clase y la música que sonaba en un móvil.
La incultura es un mal que se contagia, y cuando se convierte en pandemia puede arrasar un país. He conocido casos en algunos países en los que el conocimiento general/cultural ya está arraigado en el día a día, te encuentras con personas que a cada palabra te horririzan con sus creencías e ignorancias. Porque no saber quién descubrió America no importa, lo que importa es que ignorar ese dato es la consecuencia de algo intrínseco a esa persona, y ya no te sorprende que diga que su naturopata cure el cáncer mediante la alimentación, que regeneren las células muertas de la gangrena o que le detecte una infección de riñón mediante la transmisión telepática y telefónica.
En fin, me leeré un libro, un periódico o la Wikipedia como vacuna contra la ignorancia, no vaya a ser que me ataque y me quede medio lelo.

