El otro día ocurrió algo inaudito, me dio por bajarme una peli española: Spanish Movie. Había visto las entrevistas en Buenafuente y en otros programas y pensé que podría estar bien la película.
Cuando llevaba pocos minutos viéndola, estaba tan aburrido que decidí quitarla, pero mientras buscaba el mando se cortó la película y apareció un anuncio contra la piratería y relacionándola con el robo. Estuvo graciosísimo, yo queriendo quitar la película, el mando a distancia escondiéndose de mí y un anuncio en mitad de la película recordándome que había obrado mal bajándome la película.
Sinceramente estoy de acuerdo con lo que me decía el anuncio, no debí haberme bajado la película, aunque por motivos totalmente distintos a lo de la piratería y los derechos de autor, sino porque la película era 100% un truño.
La polémica nueva ley del aborto tiene una excepción sobre el tema de informar a los padres si se trata de una menor que va a ser la excusa perfecta para que una menor no informe a sus padres: la menor no deberá informar a los padres si existe un peligro de violencia intrafamiliar, amenazas, coacciones, malos tratos o se produzca una situación de desarraigo o desamparo. Vamos, que la menor dirá que sus padres querrán coaccionarla y así no tendrá que informar a sus padres. Punto y final.
Estoy en contra del aborto, estoy en contra de que una menor aborte sin consentimiento paterno, y estoy en contra de leyes inutiles. Si antes las mujeres abortaban escudándose en el posible daño psicológico, ahora las menores dirán que pueden ser coaccionadas. Al final, una vida menos y un modo de librarse de una responsabilidad a base de bisturí (o lo que usen para practicar el aborto).
Espero que la obligatoriedad de estudiar educación sexual sirva para algo. Al menos los jóvenes hormonados de mi barrio usan preservativos, el suelo testigo de ello, cochinos pero practicando sexo seguro.
Aunque tener un blog te hace ser blogger, no sé por qué, para mí no se trata de lo mismo. Llevo mucho tiempo sin escribir aquí y es por ello que se me ha pasado esta pregunta por la cabeza.
Yo tengo un blog, pero no me considero blogger. Me gusta escribir en el blog, pero no tengo la necesidad de hacerlo. Me gusta decir lo que pienso, pero me da igual si la gente me lee o no. Tener un blog no me define. El blog es otro aspecto de mi vida. Supongo que por todo esto es por lo que yo tengo un blog, pero no me considero blogger.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia
Este texto se publica multitud de sitios web. Si estás de acuerdo, publícalo también en tu blog.
Yo soy de la opinión de que el cine español no triunfa porque es un tostón insoportable: putas, yonkies, guerra civil y otros guiones patéticos. Está claro que el cine es un arte, pero una cosa es dar ayudas para que se cree cultura y otra es que se creen auténticas basuras gracias al trinque de las subvenciones que hay.
Quizás estoy siendo muy radical, o quizás no, pero me da por pensar en Planet 51, Agora y otras películas españolas que consiguen un montón de dinero sin necesidad de subvenciones. ¿Por qué? ¿quizás porque son buenas películas?. Bueno, Amenabar es Amenabar, pero los de Planet 51 de cine no tenían ni idea, se dedicaban a hacer videojuegos.
¿Por que no en vez de quejarse tanto de la piratería, de las subvenciones y otras penas se dedican a hacer buen cine? Tenemos buenos actores, buenos directores y buenos guionistas, a ver si se juntan entre ellos y hacen más buenas películas.
Estoy intentando darme de baja de Orange, y digo intentando porque aún no lo he conseguido. Supongo que al final lo conseguiré, aunque tenga que ir a las oficinas en persona y darle patadillas en los huevecillos al jerifalte de turno.
Estoy hasta el moño de Orange y su servicio, pero la despedida está siendo de traca. Llamo al 902 de desatención al cliente, y empiezan con la publicidad de servicios, que marques tal número que ahora marques el número de teléfono para el que vas a realizar la consulta, luego te repiten el número de teléfono, por si eres gilipollas y no sabes marcarlo, luego marca 1 por si lo has hecho bien o 2 para confirmar públicamente que has sido gilipollas, luego marca 3 o 4 opciones más para saber qué quieres de ellos y por ultimo… te cuelgan la llamada.
¡Venga! vamos a tomárnoslo con calma y vamos a intentarlo: opción, teléfono, no soy gilipollas, opción, opción, opción, opción… publicidad de sus patéticos servicios… “Todos nuestros operadores está ocupados”. ¡Dioooooooooooooooooooos! paciencia…
Si cada día lo del caso Gürtel nos da nuevas sorpresas, donde la lista de mangantes es más larga que la cola del paro, quienes no tienen reparos en robar a to’dios. Hoy nos encontramos con otra noticia parecida, pero esta vez de los otros. Vamos, que aquí trinca todo el mundo.
Pero lo peor no es eso, sino que desgraciadamente ya casi nos hemos olvidado del Caso Malaya, o de otros caso similares, y uno se lleva la impresión de que este tipo de noticias ya no nos sorprenden. El problema es que aquí hay más corrupción que en una cárcel de una república bananera. Da igual si se roba uno o mil, al final dinero que podría ir destinado a necesidades sociales (sanidad, educación, …) se lo llevan una pandilla de listos.
Pues nada, una lista de la A a la Z y a investigar a todos los posibles mangantes de cada ayuntamiento, gobierno regional o similar.
Ni me preguntéis como pude acabar viendo un rato el nuevo programa de Antena 3. Curso del 63 trata de un colegio de la época de Paquito repleto de niñatos de la época del piercing. Si ya fue vergonzosa aquella época, crear un reality basado en ello es peor aún.
Si metemos a un grupo de macarras en el entorno fascista del NO-DO sólo podemos sacar una cosa en claro: la televisión cada vez es más deporable. Unos padres de todo a 100 mandan a un reality a sus hijos adolescentes para dejar constancia de que ellos fueron unos inútiles educándolos y que sus hijos son unos inútiles en general. Eso sí, ahora que tanto se protegeal menor, no entiendo cómo puede permitirse que unos padres pongan en ridículo a sus hijos.
La televisión una porquería, y la educación de los niños a juego con la caja tonta.
Últimamente está de moda añadir el “presunto” a cualquier comentario sobre cierta persona para evitar cualquier demanda, sobre todo en la prensa del corazón. Entiendo que en las noticias digan “presunto asesino”, cuando sólo falta la sentencia en firme de un juez. Aunque claro, esto tiene el problema de que el juez diga que no tiene nada de asesino. Cuando la gente escucha asesino, violador o similares, parece ignorar lo de “presunto”, por lo que se queda con el “título” gratuito que le ha podido poner la prensa.
El mayor problema radica en la responsabilidad: si la policía detiene, incrimina y luego juzgan a una persona por asesinato, el decir “presunto asesino” no parece demasiado incorrecto. De lo que parece que la prensa del corazón carece es de responsabilidad, y de lo que se excede es del uso del “presunto”. Se inventan lo que les da la gana, tachan a los personajes de “presuntos infieles”, “presuntos amantes”, “presuntos drogadictos”, “presuntos de todo”. Claro, luego dicen que ellos no han afirmado tal cosa, que se hicieron eco de informaciones que les había llegado. El “eco” debe ser el de su cabeza, porque para decir tales mentiras hay que tener poco cerebro. Vamos, que yo puedo decir que “todo el mundo dice que son unos presuntos hijos de puta” y aquí no ha pasado nada, porque yo solo he dicho que alguien ha dicho que otras personas son presuntamente unos hijos de puta.
Pues nada, presuntamente esta gente es periodista, aunque yo no usaría esa palabra: “periodista”, la de “presuntamente” se la regalo.
Es curioso que sobre el cine español no se deja de hablar: que si piratería, que si ayudas, que si perdida de espectadores, que si la ministra de cultura… Y sin embargo sobre las series españolas casi nada se habla, al menos en los mismos términos que sobre el cine.
¿Por qué será? para mí la respuesta es sencilla: el cine español es infumable y las series españolas tiene éxito. Aunque no soy muy admirador de las series españolas, algunas me gustan, pero tampoco me apasionan, hay que reconocer que la temática y las historias son mil veces mejor que las que se hacen en el cine.
Las series españolas también se piratean, pero ¿por qué no hay tanta queja sobre el pirateo de series españolas? supongo que porque la gente ve las series y las cadenas ganan dinero. Lo que habrá que pensar es por qué la gente no ve el cine español y si las series. Quizás las series son gratuitas, quizás el formato permite crear guiones más facilmente.
De nada, ¿tiene que ir de algo?. Son pensamientos, opiniones, textos o simplemente cosas que escribo. Si te gusta, quédate, si no, dime qué te gustaría leer y lo intentaré.