Seguimos en crisis, hay que ahorrar, y algo donde ahorran las familias es en la comida, si antes te comprabas los yogures que te gustaban, ahora compras otros que también te gusten, pero más baratos, que normalmente suelen ser de marca blanca.
Esto parece que está afectando a las grandes marcas, las cuales basan sus anuncios en mensajes del tipo “fulanito no fabrica para otras marcas”, incluso te dicen que te cobran tanto por su producto porque tiene más controles, más calidad, más expertos en no sé qué, más de todo, y que si quitan todo eso, pues se queda en una marca blanca. Las marcas blancas las hay de dos tipos: una gran marca que revende a “otros” y una marca desconocida que vende a “otros”, y al final, en ambos casos, los “otros” ponen su nombre a la marca.
Si se trata de una “reventa” está claro que la calidad del producto original y el de la marca blanca será igual o casi igual. Y la calidad de la marca desconocida, el hecho de ser deconocida no le quita calidad, que para algo hay unos controles que nos aseguran la calidad de los productos alimenticios.
Ahora bien, una vez ignorado el tema de “nosotros somos excelentes, el resto una piltrafa”, pasemos al tema de las preferencias. Existen productos de marca blanca, que no son conocidos por su precio, sino por su sabor. Mercadona tiene la marca blanca Hacendado, y no conozco a nadie que no haya probado los yogures Hacendado (Senoble) que no diga que están buenísimos (y yo diría lo mismo para los helados).
¿Por qué compro normalmente las marcas blancas?, porque me gustan, incluso en algunos casos mucho más que las marcas importantes. Los yogures Hacendado, las cuajadas de Carrefour (Senoble) o sus zumos de guayaba (Cofrutos), están mucho más ricos que los propios de Danone y compañía (y que conste que también compro Danone).
Eso sí, las marcas blancas tiran de grandes anuncios con importantes personajes de la televisión para poder vender sus productos, lo cual repercute en el precio. Lo siento, ese no es mi problema, existen otras marcas que jamás he visto en la televisión y que mucha gente conoce y consume, y sin sobrecoste por contratar a la famosa de turno.
¿Qué quiero decir con todo esto? que no me vale el ataque contra las marcas blancas para recuperar ventas, si quieres vender, búscate la vida, que estamos en crisis y todo el mundo lo hace.